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Cuántos sueños se ponen al servicio de una boda ¿verdad? Cuantas ganas, ilusión, esfuerzo, esmero, mimo y por qué no decirlo… discusiones. Pero siempre con un objetivo: Disfrutar y dar a vuestros invitados una boda soñada, una boda que dura hasta el amanecer, una boda en la que los eventos se suceden, la relajación impera y todo el mundo brinda y canta celebrando una nueva unión.

Va a nacer un nuevo compromiso y nos encantaría que el vuestro fuera especial. Así que aquí os traemos    4 ideas de boda campestre por si os ayudan.

Lo cierto es que tenemos especial predilección por las bodas campestres, tienen un toque desenfadado, de celebración, de verbena de sentidos y amor que invita al disfrute.

Tienen un componente de verano, de efímero pero a la vez de eterno.

Tienen un toque de lo imprevisto, de lo incontrolable, de que no está todo pautado.

De melena al viento, de… ¿lloverá? Bueno, y si llueve qué. ¿No estamos aquí para celebrar? Pues celebremos.

De baile, de bombillas, de estrellas como techo y de césped como pista de baile. Bailar por bailar, así que… dejad los tacones en casa, es hora de festejar.

4 ideas bonitas para una boda campestre

Flores silvestres

Nos encantan las flores silvestres. Aportan mucha frescura. A ver, también es bonito un ramo de flores más sofisticadas pero llevar un ramo silvestre le da un toque sencillo, natural, vivo.

Su sencillez, si, pero también su colorido y esa sensación de haber crecido sin preocupación otorgan a la novia un estilo propio y una declaración de intenciones.

Tiene muchas ventajas

Si tienes un espacio en el que sembrarlas puedes ponerle todo tu mimo en su crecimiento. Además te sentirás genial al llevar en la mano algo que tú sembraste e hiciste germinar. Metafórico ¿verdad?

Puedes decorar las mesas y centros con las mismas flores, esto le dará a la boda una continuidad y frescura propias.

Hay que tener en cuenta sus temporadas. Es decir, en función de la época en la que te cases podrás tener acceso a uno u otro tipo de flor silvestre. Crece libre y sin condicionantes.

Apuesta por ello y siembra las tuyas. Las flores son delicadas y bellas… te enseñarán a cuidar tu relación. Ya sabes, hay que regarlas y prestarlas atención constantemente…

Mesas alargadas

Uno de los puntos positivos de una boda de estas características es su toque desenfadado y su buena relación con el protocolo sin ser tan exigente.

Estas bodas generan un ambiente muy festivo que invita a conocer gente, a brindar con cualquiera de los allí presentes porque… si están es porque os quieren (y eso es mucho). Así que qué mejor que una disposición de mesas alargadas.

Además de una cuestión estética, las mesas alargadas tienen a su favor su apertura. Al no tratarse de un círculo no das la espalda a la gente de las mesas cercanas, te dispone en apertura a conversar con el grupo de al lado, a miraros a los ojos… no encierran, no excluyen. Amplían y en una boda no hay que cerrarse a nada, no sabes cuántas cosas maravillosas te puede deparar.

Iluminación indirecta

Todos estamos de acuerdo en que la iluminación es parte indispensable de cualquier boda que se precie ¿verdad?

Pues lo bueno de una boda campestre es que puedes jugar con tantos elementos como te de tu imaginación.

Para nosotros, claramente, la reina es la guirnalda de luces. Ese toque de romería, de festividad veraniega; el hecho de que están conectadas entre sí pero estiradas por el cielo, su baja intensidad… todo ello forman un compendio romántico ideal para una celebración… romántica.

Tampoco pueden faltar una buenas velas. Es cierto que la vela no es tanto un elemento de iluminación como decorativo pero en cualquier caso deben de estar porque, además, se complementan bien con absolutamente todo. Genera con ellas caminos y espacios íntimos. No fallan.

Rafia o tela de saco

Le otorga un toque rústico a la boda y aporta una decoración sobria y elegante.

Tiene muchos usos

Puede ser empleada tanto para la mantelería como para el diseño de los detalles de la boda – Lazos en las sillas, servilleteros, toques en la iluminación… En fín, para lo que quieras.  Además, si te sirves de este material para la sujeción del ramo de novia irás conjuntada con la fiesta.

Último consejo

Si admitís un último consejo para vuestra boda al aire libre, acordaos de que menos es más. Las bodas campestres por más que parezcan sencillas, tienen una gran personalidad en sí mismas. No os empeñéis en recargarlas de cosas y hacedla única. Ya sabéis, una boda campestre es sencilla y espontánea… ¡Bailad!